17 de enero de 2008

¿Creían los antiguos griegos en sus mitos?


Los griegos, más que creer, eran sus mitos; el mito estructura sus arquetipos, el valor y sentido de su actuar, individual y colectivo, sienta las bases de los orígenes físicos y materiales del espacio y tiempo por ellos habitados, explica el nacimiento de la humanidad, de la mujer, del fuego, de aquello que les otorga el rango de civilización; lo hace, además, entroncando con el resto de mitologías orientales que se hallan en el pensamiento más primitivo del hombre antiguo; y por último, tiene continuidad en un presente dinamizado y ordenado por los ritos, locales y panhelénicos, de su sistema religioso.

Su creencia no se ejemplifica en una adhesión dogmática a los hechos narrados, de hecho, los mitos sufrieron un proceso de depuración y categorización a lo largo de la cultura griega, fueron filtrados, deformados, mutilados o expandidos en pos de intereses políticos, estéticos; percibidos de forma distinta en la Grecia arcaica, clásica y helenística… Su creencia es la de una civilización griega que desarrolla los mitos para explicar
de dónde viene, por qué es como es y qué debe ser; las individualidades creadoras de mitos no hacen sino explicitar el imaginario colectivo de un pueblo.

Aún podríamos preguntarnos: ¿qué es lo que nos dice a nosotros hoy día el mito griego? La respuesta se podría obtener observando cómo su revisión en forma cinematográfica, teatral, escrita, etc. nos explica aquello que, por nuestra propia esencia humana, la razón no podrá fundamentar: como hicieran Eurípides, Séneca o Sartre, la oscura y primigenia lejanía de los mitos da luz a un presente convulso e incierto.

La escena, firmada por el pintor Douris en el 480 a.C. sobre una cerámica de Calliades, representa a Eos recogiendo el cuerpo de su hijo Memnón, muerto por Aquiles en la guerra de Troya. Está realizada mediante la técnica llamada de las “figuras rojas”, donde la copa es cubierta de barniz negro, dejando en reserva la figura, quedando así esta del color rojizo de la arcilla. Más información en el Louvre

2 comentarios:

paqui gallego dijo...

LOS ANTIGUOS GRIEGOS FUERON LOS PRIMEROS ARQUEOLOGOS Y COMO NOSOTROS, SACARON SUS TEORIAS.

A DIFERENCIA DE LAS NUESTRAS, DE LOS RESTOS ARQUEOLOGICOS DEL VALLE DE LOS DINOSAURIOS QUE MAS PROXIMO TENIAN, SACARON LA CONCLUSIÓN DE QUE ESOS HUESOS PERTENECIAN A DISTINTOS SERES MITOLOGICOS DE LOS QUE SACARON SUS CREENCIAS O SUS ORIGENES, YA QUE "ERAN" SUS MITOS.

NUESTRA SOCIEDAD, ABSORTA EN EL RAZONAMIENTO Y EN EL "NO TODO VALE", HA OBTENIDO UNA TEORIA DE NUESTROS ANTEPASADOS GIGANTES NO MENOS IMAGINATIVA, PERO BASTANTE MÁS ABURRIDA, YA QUE NADIE SE IMAGINA A UN DIPLODOCUS COMO LAS "GRAYAS" (MIS MONSTRUAS FAVORITAS:POR LO DE TENER UN SOLO DIENTE PARA LAS TRES Y, LO MEJOR DE TODO, UTILIZARLO POR TURNOS). PREMIO A LA MEJOR OCURRENCIA.

JMLF dijo...

La verdad es que debió de ser toda una experiencia la de aquellos habitantes de los territorios griegos, dotando de sentido y descubriendo en las tumbas y ruinas micénicas, aún fuera de la historia, aún sin escritura, el pasado en el cual habitaron sus héroes y dioses...

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